VILA JOIOSA (Alicante) - TEATRO CINE OLYMPIA (Después, Olympia cinema)

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TEATRO CINE OLYMPIA

Mensaje por José Payá Nicolau el Lun Ago 27, 2018 8:05 pm

 
492. Teatro-cine “Olympia” (1918)

     El teatro “Olympia” de Villajoyosa, ya desaparecido para dejar paso a un edificio
de viviendas que tantas pugnas mercantiles provocó entre los aspirantes a edificar, fue en su época la caja de los sueños de dos o tres generaciones de vileros. Fue el lugar dominical, cuando menos, que albergó muchísima creación fílmica y teatral basada en la creación imaginativa de muchos artistas nacionales y extranjeros. Allí se daba el tropel alborozado y espectante de los domingos al tiempo que los niños, los adolescentes y también la gente madura comprábamos −¡y qué corta la asignación de monedas!− cacahuetes y altramuces y también regaliz para tener en la boca ansiosa algo que triturar mientras la pantalla del cinematógrafo trepidaba con los cow-boys a caballo, los pieles rojas perdedores, los piratas caribeños y muchas veces los romanos, que luchaban sin desmayo por extenderse a lo largo y ancho del mundo mediterráneo. Y ello teniendo encuenta que, al final del film de turno,  de allí se salía procesionalmente con aire desangelado, abocado el personal de todas las edades a la realidad más agreste y asfixiante, sin perjuicio de que aquella calle, a veces ahíta de lluvia, fuera algo más fría, no mucho, que la sala de exhibición. “Pero bien…”, comose  decía en la crónica “Villajoyosa y el cinematógrafo”,aquel antiguo hilador, antes peón de rueda, teniendor que recordar los años de hambruna, estupor y miedo que nos trajo la Guerra Civil 1936/1939. (Otra cosa curiosa ha sido saberque el subsuelo del “Olympia” derrumbado contenía restos de un campamento romano…según supimos por Antonio Espinosa y el personal del museo de Villajoyosa).
 
     Fue en el mes de julio de 1918 cuando se leyó en las Casas Consistoriales una petición que, formulada por don Ricardo Urrios Pérez, buscaba conseguir el permiso paraabrir “un portillo en un margen de una de sus propiedades situada en el hectómetro dos del kilómetro 140 de la carretera de Silla á Alicante al objeto de introducir por él los materiales de construcción para edificar un Teatro-cine (sic) en el solar que delimita dicho margen”.
     El Ayuntamiento, teniendo en cuenta tan ilusionante propuesta, y que el solar radicaba en la carretera que formaba la calle Colón con destino a Valencia, acordó dar el permiso mientras don Ricardo se ausentaba de la sala de reuniones por ser concejal y propietario del aludido terreno. Se tomó el acuerdo afirmativo en los aspectos relativos al Ayuntamiento… y quedaban
los permisos a conseguir en la Jefatura de Obras Públicas de la provincia. En octubre del
mismo año el interesado pedía permiso municipal para levantar el teatro-cine en terrenos“ situados en la parte frontera de la calle de Colón y en el punto conocido por Bancal del Horno del Sensal, edificio −se afirmaba− que tendrá un ancho de dieciocho metros por un fondo de cuarenta y uno en la parte recayente á la calle de Pizarro y de cuarenta y nueve en la lindante con terrenos propiedad también del solicitante”. Éste esperaba también que se le permitiera construir una caseta para materiales de cuatro metros de frontis por cinco de fondo. El Ayuntamiento previno de que por recaer ésta en terrenos destinados a la apertura de lo que sería la calle Pizarro en su parte Norte, el propietario se atendría al precio de la expropiación que rigiera cuando la calle se abriera por ese extremo, muy cerca hoy de la embocadura de la calle Constitución…
     En febrero de 1919, y terminadas las obras, don Ricardo solicitó permiso para instalar en el edificio un motor que generase fluido eléctrico, cosa que se le aceptó con la condición de que el motor quedase instalado en un pabellón aislado ante el posible peligro de explosiones o incendios. (Creemos que ese motor terminó situado en la orilla izquierda del río, cerca de la formación rocosa que allí formaba como una puerta hacia la extensa desembocadura del caudal, y en una especie de caseta…). El informe previo a la concesión lo firmaron los señores Tomás Galiana, Jaime Urrios y Juan Btª. Lloret, comisionados. En el libro Des del cantó del Mercantil leemos al respecto que “Las obras duraron ocho meses y en ellas se invirtieron 125,000 pesetas”. Hoy, como ya hemos dicho, desaparecida esta sala, aún hay vileros que contemplan sus recuerdos con  legítima nostalgia… porque durante más de sesenta años el teatro “Olympia” supuso para la población local y buena parte de la
comarcana el mayor incentivo con que afrontar graves restricciones en la imaginación de aquella vida local... que toda tuvo que emplearla −y no siempre con éxito− para sobrevivir al hambre y otras miserias mucho más graves …
 
      J. Payá Nicolau, Cronista Oficial
de LA VILA JOIOSA

Datos obtenidos, con nuestro total reconocimiento y agradecimiento) de la web: https://vila9132.foroactivo.com/t3084-teatro-cine-olympia

Colaborador: Paco Moncho