SAN SEBASTIAN (Guipúzcoa) – TEATRO CINE BELLAS ARTES

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Construcción inspirada en el Gaumont Palace de París ubicada en la intersección de las calles Urbieta y Prim. Según consta en la web “Lista Roja del Patrimonio”, el edificio fue diseñado por Ramón de Cortázar, autor de todo el ensanche urbanístico de la capital guipuzcoana, construido durante el año 1913 e inaugurado el 13 de septiembre del año 1914, estando considerado como uno de los más antiguos proyectados en el País Vasco con función inicial de cinematógrafo con 1.400 butacas de aforo. No obstante, el proyecto fue modificado, siendo trasformado en teatro algo que estaba contemplado desde el proyecto original, convirtiendo en escenario el vestíbulo de la planta baja y la sala de espera superior. El Bellas Artes reinauguró el 27-7-1943 y mantuvo su doble uso como sala de cine y teatro y también sede del Orfeón Donostiarra hasta 1977. En el año 1982 se proyectó la última película, cesando entonces su uso como sala comercial. Posteriormente acogió a la Orquesta Sinfónica de Euskadi hasta 1989. A partir de entonces el edificio, donde destaca su gran bóveda, ha permanecido cerrado, sirviendo como simple depósito o almacén. Consta de: Planta baja, piso de palcos, piso anfiteatro o de galerías, además de un pequeño sótano en el vértice del solar. En la fachada, el cuerpo en chaflán, tiene un desarrollo distinto al resto del edificio, por lo que no comparten una misma cubierta.

Edificio de propiedad privada considerado patrimonio urbano de la ciudad de San Sebastián que a causa de la progresiva desprotección urbanística en la actualidad corre peligro inminente de derribo. Precisamente este es el planteamiento de los dueños que pretenden la construcción de un hotel dotándolo de mayor altura y de más huecos en fachada. Por otra parte se ha producido un movimiento ciudadano y asociativo a favor de la conservación del edificio presentando más de 10.000 firmas para que se proteja de forma adecuada el teatro cine, uno de los más antiguos de España, ya que el cinematógrafo llegó aquí en 1896 y tardó casi una década en contar con locales fijos. Se propone la adquisición o permuta del edificio por parte de los poderes públicos que conserve su función original de teatro o bien que las actividades para las que se rehabilite sean compatibles con el mantenimiento íntegro de su estructura interior y exterior.

El asunto se judicializó y en diciembre de 2018 un Juzgado de San Sebastián confirmaba que el edificio está en ruina y que no corresponde a SADE realizar ninguna reforma, a la vez que anulaba las órdenes de ejecución dictadas por el Ayuntamiento donostiarra y la Diputación de Guipúzcoa, que obligaban a la empresa propietaria a realizar costosas obras de rehabilitación del edificio. No sabemos en qué acabará el asunto.   

Colaborador: Severiano Iglesias Tortosa