GRANADA - CINE ALBÉNIZ (1954 A 1975)
Aquellas noches de verano en la calle Alhamar
Hubo un tiempo en que ir al cine en Granada no significaba necesariamente encerrarse en una sala. Cuando llegaba el verano, la ciudad buscaba el aire de la noche y las películas salían al encuentro de los granadinos.
En la calle Alhamar, en pleno barrio de Fígares, estaba el Cine Albéniz, uno de aquellos cines de verano que formaron parte de la vida cotidiana de varias generaciones.
El Albéniz comenzó su historia en 1954 y permaneció abierto hasta 1975. Durante más de veinte años, sus noches estuvieron acompañadas por el sonido de los proyectores, las conversaciones de los espectadores y el ambiente especial que tenían aquellas terrazas cinematográficas. Las fuentes que han estudiado los antiguos cines de Granada lo sitúan entre los cines de verano más importantes de la ciudad, con una capacidad aproximada de 900 localidades.
Y el Ayuntamiento de Granada conserva una huella documental todavía más precisa. En sus archivos aparecen varias licencias relacionadas con el establecimiento. En 1955, Manuel Pérez Sánchez solicitaba la reapertura del Cine Albéniz, situado en calle Alhamar, número 29. Al año siguiente aparece nuevamente como cine de verano "Cinema Albeniz", y en 1957 José Pérez Sánchez volvía a solicitar su reapertura.
Pero quizá lo más bonito de la historia no esté en los documentos, sino en los recuerdos.
Según cuentan quienes conocieron aquellos cines, al Albéniz se podía acudir incluso en pijama, con el botijo bajo el brazo y un cojín para hacer más llevadera la sesión. Las localidades eran de enea y, después de un rato sentado, cualquier ayuda era bienvenida.
Es fácil imaginar la escena: una noche calurosa de verano, las familias buscando un poco de frescor, los niños correteando antes de comenzar la película, el olor de las pipas y el murmullo de cientos de personas esperando que se apagaran las luces.
Un antiguo vecino del barrio de Fígares lo recordaba muchos años después con una frase que resume perfectamente lo que significó aquel lugar: en el solar del cine se encontraba el cine de verano Albéniz, cuya entrada estaba en la calle Alhamar, y allí acudían los vecinos a ver las películas de moda de aquellos años.
El Albéniz formaba parte de una Granada que ya no existe. Era la época en la que proliferaban los cines de verano por distintos barrios de la ciudad. El Alameda, el Alhambra, el Alcázaba, el Tívoli, el Vergeles... eran lugares de encuentro además de lugares donde ver películas.
Pero el progreso también llegó al barrio de Fígares.
En 1975, después de más de dos décadas de actividad, el Cine Albéniz desapareció. El edificio fue derribado y sobre aquel solar se levantó posteriormente el Edificio Albéniz.
Hoy, quien pasea por la zona puede encontrar edificios, tráfico y una ciudad completamente distinta. Sin embargo, basta con detenerse un momento en la esquina de Alhamar con Pintor Zuloaga para recordar que allí hubo otra Granada.
En 2025, unas vecinas del barrio mostraban fotografías antiguas de aquella zona y señalaban precisamente ese lugar: "En esta misma esquina estaba el cine Albéniz, y ahora es el edificio Albéniz". Detrás de sus recuerdos aparecía una Granada de casas bajas y calles muy diferentes de las actuales.
Así desapareció el Albéniz, como tantos otros cines de verano. Pero no desapareció del todo.
Porque mientras alguien conserve una fotografía, un programa de mano, un prospecto de película o simplemente el recuerdo de una noche de verano sentado en aquellas incómodas sillas de enea, el Cine Albéniz seguirá teniendo su lugar en la historia cinematográfica de Granada.
Paco Moncho Pascual. Fuentes: Archivo Ayuntamiento de Granada.
