BILBAO (Vizcaya) – TEATRO CIRCO DEL ENSANCHE (44 niños y 2 adultos asfixiados)

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El Teatro-Circo del Ensanche era un edificio teatral de madera inaugurado el 24 de noviembre de 1895, en el mismo lugar en el que anteriormente se levantaba un antiguo edificio de espectáculos cuyas referencias databan de 1883. Situado en la Gran Vía, en las inmediaciones de plaza Elíptica, en el ensanche de la ciudad del que toma su nombre, el Teatro-Circo había sido proyectado por Atanasio de Anduiza. Estas edificaciones daban cuenta del progresivo asentamiento de las barracas cinematográficas itinerantes que recorrían la geografía del País Vasco con motivo de ferias y festejos populares, junto con el creciente fenómeno de los espectáculos de masas. El cine compartía así el gusto del público por los festejos populares tradicionales y la fascinación por la tecnología y los espectáculos modernos. Fiel al espíritu de la época, el edificio albergó primero actuaciones circenses, bailes, funciones ecuestres y gimnásticas y a partir de 1910 la moda del cinematógrafo era su actividad principal.

Según escribe “El Correo”, el 24 de noviembre de 1912, domingo, hacía mal tiempo. El establecimiento ofrecía películas en sesión continua de tres de la tarde a doce de la noche. La entrada costaba 10 céntimos, un precio muy económico que favorecía la afluencia de público infantil y de todas las clases sociales. La función había sido organizada para premiar a los alumnos más destacados de las escuelas de la ciudad. El plato fuerte era una película italiana, 'Quién ha robado el millón' (1911), que se había estrenado en España en febrero. El local estaba lleno, «de bote en bote». Eran cerca de las seis de la tarde cuando algún malvado, o malvada, gritó "¡¡Fuego!!", causando la confusión entre el público. El miedo ciega y los aterrorizados espectadores no fueron capaces de dar de inmediato con las salidas, algunas de las cuales estaban cerradas, lo que originó la aglomeración, aplastamiento y asfixia de los primeros que llegaron cerca de las puertas. No había tal fuego, pero los asistentes estaban sensibilizados por el clima de inquietud suscitado por diversos incendios e incidentes en las salas de espectáculos, como la ocurrida el 27 de mayo de ese mismo año en la localidad de Villareal (Castellón) donde murieron 69 personas y cuyo precedente, con toda probabilidad, avivó el pánico entre el público. Murieron 44 niños y dos adultos. Dicen las crónicas que el recorrido del cortejo fúnebre desde La Casilla hasta la estación de ferrocarril para tomar "el tren de los muertos" que conducía al cementerio de Derio, donde se hizo un gran mausoleo, ha sido uno de los eventos más sobrecogedores de Bilbao. Más de cuarenta mil personas en silencio, entre los desgarradores gritos de las madres de los fallecidos, al paso de 2 ataúdes negros y 44 ataúdes blancos. Hoy, más de cien años después, tenemos un recuerdo para todas aquellas víctimas de una tragedia que, al igual que otras muchas, pudo evitarse. Según Eneko Lorente, de la Web Bilbaopedia, la falta de medidas de seguridad y de evacuación, así como el desobedecimiento de las normas municipales y de aforo permitido causantes de la magnitud de la tragedia, tuvieron un gran impacto en la opinión pública y abrieron un encendido debate en la ciudad que terminó con su clausura por parte del gobernador civil y la expropiación del edificio, debido a la insolvencia de los propietarios para hacer frente a las sanciones. El Teatro-Circo del Ensanche fue definitivamente clausurado y demolido en 1914. Los medios gráficos recogieron instantáneas del suceso que pueden herir la sensibilidad. Hoy recuerdan al Madrid-Arena.

 

 

Colaborador: Severiano Iglesias Tortosa