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Cuando echó a andar el Carretas, la empresa Pérez García ya tenía en explotación en la capital otras seis salas de invierno, a saber: Capitol, Gran Hotel, Astoria, Productor A y Productor B y Teatro Circo. Ubicado en calle del Tinte, junto al mercado de Carretas, con viviendas y una sala cinematográfica. De bella arquitectura en su fachada, presentaba en su interior, solo patio de butacas de gran capacidad, estando dotado de un equipo para proyectar en Cinemascope y Technicolor. La inauguración oficial llegó el 30 de diciembre de 1960, en un acto que congregó al todo Albacete del momento. Fue eligida la película "¡Tempestad!" La apertura para el gran públicó llegó el último día del año, y lo hizo con cuatro sesiones: 16:30, 18:40, 20:50 y 23 horas. Después de una semana completa se presentó "La momia", película de terror británica de 1959.

Más tarde incorporó el Todd-AO, formato cinematográfico que utilizaba un negativo de 70 milímetros y un equipo de sonido Sensurround, de impacto para películas como "Terremoto"- hasta 1970. Su andadura como sala de arte y ensayo arrancó el 3 de abril de 1970, y fue con la película "Repulsión", de Roman Polanski. No duró en exceso esta experiencia, unos tres años, momento en el que Pérez García dedicó de nuevo la sala al cine puramente comercial. Después vuelta al cine de arte y ensayo, así el 7 de febrero de 1976 llegó uno de los momentos más importantes en la dispersa existencia del Carretas: el estreno de "Amarcord", de Federico Fellini. Pero tampoco faltaron las películas de tono picante. Su andadura fue tremendante variable, cierres y aperturas constantes, y proyecciones para el gran público. En 1980 permaneció cerrado varios meses hasta la Feria de ese año, cuando proyectó "El libro de la selva", de Walt Disney; en las navidades de 1981, desde el 26 de diciembre al 9 de enero de 1982, programó un ciclo infantil al precio de 20 duros la localidad.

Su cierre definitivo llegó el 5 de mayo de 1987, con "El chico de oro", de Eddy Murphy. De esta manera se puso fin a una larga agonía para una sala que terminó albergando una discoteca y luego un supermercado. Finalmente fue derribado y el solar lo ocupa un edifico de viviendas.

(Fuente: www.cuentosdecine.es Carretas, un cine de prueba y error)

Colaborador: Severiano Iglesias Tortosa