Más imágenes

El día 23 de febrero de 1946 se inauguró en el barrio del Guinardó la sala de cine Maragall, que reproducía el nombre del paseo donde estaba situada entre las calles de Escornalbou y Ciprés. El local disponía inicialmente de un aforo de 708 butacas y sólo ofrecía proyecciones de jueves a domingo aparte de los días festivos.
Hacia finales de la década siguiente (marzo de 1959), la sala fue reformada y ampliada dotándola de pantalla panorámica y más profundidad hasta llegar a la calle de atrás, el pasaje Garcini, donde estaba la salida de emergencia. El aforo también se fue incrementando progresivamente y en 1966 llegaba a las 1.198 localidades [1].
La fachada exterior fue siempre de una gran austeridad y como único detalle destacable cabe mencionar la figura de una diosa situada frente a un ventanal falso en la primera planta. Su función como cine de barrio estándar sólo se vio alterada en sus últimos años (1982-1985), etapa que en que se convirtió en una sala de repertorio, una fórmula ensayada también en aquellos tiempos en otras salas (Céntrico, Loreto o Cinestudio Spring) que atraía muchos cinéfilos a visionar filmes de autor.
Su última sesión fue el 3 de noviembre de 1985 con la proyección de Harry e hijo y Un casado en cada costa. Tras el cierre, el edificio del cine permaneció muchos años tapiado y embadurnado de pintadas. Hasta la década siguiente no fue derribado para levantar a continuación un edificio de viviendas.

Colaborador: Davalet