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El popular cine Fémina fue abierto el 16 de marzo de 1929, dos meses antes de la inauguración de la Exposición Internacional. Estaba situado al lado del edificio de La Unión y el Fénix de la esquina Diputación-Paseo de Gracia. En consonancia con el nombre del local, la empresa que la explotaba premió el público femenino con regalos, (banos, monederos). El aforo de la sala era de 1.300 butacas y la primera película que se proyectó fue Príncipe o payaso (Fürst oder Clown), un filme mudo alemán protagonizado por Ivan Petrovich y Marcella Albani. En octubre de ese mismo año llegó el cine sonoroDurante los años de la república el Fémina se caracterizaba por los grandes carteles que anunciaban las películas pintados por Antoni Clavé, que era el cartelista de moda. Una anécdota destacable se produjo en marzo de 1936, cuando la empresa premiaba con 200 pesetas al espectador capaz de asistir completamente solo en la proyección del terrorífico filme La marca del vampiro de Tod Browning. La Guerra Civil provocó el cierre del cine durante un tiempo y en 1939 reabrió con la proyección de Una noche en Casablanca los hermanos MarxEn 1948 el arquitecto Antoni de Moragas y Gallissà acometió una reforma de la sala que dio a la fachada lateral de la calle Diputación una nueva fisonomía basada en líneas onduladas. El aforo se incrementó hasta 1.525 espectadores. El 17 de mayo de 1954 el Fémina tuvo el honor de ser el primera sala de la ciudad en proyectar una película en Cinemascope que fue La Túnica Sagrada.
Los días del Fémina acabaron repentinamente en 1991. Un incendio desvastador, declarado el domingo 7 de abril, cuyo origen no se terminó de aclarar, destrozó completamente el local hasta provocar derrumbamiento de la cubierta.

Colaborador: Davalet